domingo, noviembre 12, 2006

"Melania Urbina: Una Trayectoria Impecable"

Es una de las mejores actrices del Peru, obviamente la respalda su larga y excelente trayectoria por la television y cine peruano; a la edad de tan solo 29 años. Y como no recordarla en Ciudad de M (2000), Django: la otra cara (2002), Paloma de papel y Ojos que no ven (2003), Un día sin sexo y Mañana te cuento (2005), Mariposa Negra (2006).


Aca le presentamos una entrevista gracias a Jorge Esponda y Cinencuentro.com:

Tanto en el cine de cara al público (Mañana te cuento, Un día sin sexo), como producciones de alguna manera más ambiciosas como es el caso de Mariposa negra ¿Cómo te ves a ti misma en este contexto donde se da un poco de renovación del cine nacional?
Bueno en primer lugar agradecida de poder estar haciendo cine, creo que es un privilegio en este país poder hacerlo. He tenido suerte y el trabajo está dando frutos porque he podido hacer, para el Perú, creo que una buena cantidad de películas. ¡Entonces feliz! Feliz cada vez que hago una película y el estreno es una emoción enorme y siento que definitivamente se están haciendo cada vez mejores cosas, no solamente en cantidad sino también en calidad. Están apareciendo nuevos directores, nuevas propuestas, ¡Nuevas ideas! ¡Nuevos estilos! Así como tu dices Mañana te cuento, una película entretenida, comercial que me parece que es muy importante que existan películas así ¿No? Que el público consuma y que disfrute como películas de pronto más serias ¿No? Dramas como es el caso de Mariposa Negra que es un thriller psicológico. Hay que hacer de todo, estoy feliz.

¿Y cómo fue que te involucraste en este proyecto? Aunque tú ya habías trabajado con Lombardi en “Ojos que no ven”
Bueno, me convocaron a un casting para el personaje de Ángela, que es el personaje que hace Magdyel. Hice el casting y a Pancho le gustó pero dijo “vamos a probarla, a ver háganle el casting de Gabriela y vamos a ver que pasa”, porque físicamente no daba mucho con ese personaje, porque tengo la suerte y mala suerte de parecer menor de lo que soy, entonces como que se me veía muy joven para el personaje. Pero aún así Pancho vió algo en mí y confió para darme la oportunidad de hacer el casting y al final lo hice y le encantó, y quedé en el personaje. Incluso creo que se hicieron algunas modificaciones en cuanto a la edad, se le bajó un poco la edad. Y feliz que Pancho me haya dado la oportunidad porque es un personaje maravilloso.

¿Consideras que este trabajo es relativamente distinto a los que has hecho anteriormente en el cine? Te lo preguntó porque este es un proyecto hasta cierto punto bastante difícil ¿no? Es un trabajo más de personajes introspectivos que esconden más que lo que muestran.
Si, dificilísimo, es el personaje más difícil que he hecho en general tanto en televisión, teatro como en cine. No por la dificultad es que sea distinto, he tenido también la suerte de hacer personajes muy distintos en el cine, creo que todos han sido muy particulares y es lindo, ¿No? Poder hacer cosas distintas, esa es la gracia de ser actriz, tener distintos retos y este fue uno enorme, un gran reto este personaje.

¿Cómo fue que preparaste este personaje desde la paciente Gabriela hasta la determinada Moira?
Básicamente yo me centro en el trabajo sobre el guión y me guío mucho por mi intuición. Leí el libro “Grandes miradas” de Alonso Cueto, pero al ser una adaptación preferí entonces concentrarme en el guión y por supuesto en el trabajo con Pancho. Finalmente él es quien decide por donde va el personaje. Y tuvimos la suerte desde las primeras reuniones en las que nos juntamos solamente a conversar, que estábamos de acuerdo, estábamos los dos en el mismo rumbo. Entonces la intuición de la que te hablo fue correcta, fue fácil llegar al punto que los dos estábamos buscando. Fácil llegar hablando ¿no?, ponernos de acuerdo, pero hacerlo, ahí estaba lo complicado. Ensayamos un tiempo no tan largo pero más largo que en otros proyectos. Pudimos ensayar sobretodo con Magdyel y también algo con Ivonne y Lilian Trujillo. Ahí en los ensayos Pancho corregía y después de ahí a grabar.¿Te intimidó un poco el tema lésbico que es muy poco tocado en el cine nacional?
No me llegó a intimidar, de hecho tengo muchas escenas complicadas en la película y yo estaba muy asustada por otras escenas que no eran esas, y el día que tocó hacer estas escenas caí en cuenta de lo que iba a hacer y ¡Me puse muy nerviosa! Pero en realidad estuve más preocupada por otras porque finalmente son nervios que son… no pensar y hacerlo nada más. Es una acción que no implica necesariamente una emoción grande sino simplemente hay que hacerlo, en cambio hay escenas que si implican una gran carga emocional donde siempre esta el temor de si va a salir o no va salir. Entonces esas son las escenas que realmente implican una gran tensión.Entrevista a Melania Urbina

¿Qué es lo que sientes acerca de este último trabajo? ¿Consideras que es el mejor trabajo que has hecho o el que te ha dado mayores satisfacciones? ¿Cómo te sientes con Mariposa negra con respecto a lo que has hecho anteriormente?
Estoy muy orgullosa de la película, pero también he tenido la suerte de estar siempre orgullosa de todas las películas en las que he estado. Siempre las he disfrutado y estoy contenta de haber participado en ellas. Es sin duda un personaje complicado y estoy satisfecha con mi trabajo. Siempre los actores somos muy autocríticos y trato de luchar contra ese lado porque te sirve la autocrítica que te ayude en un futuro, pero la autocrítica con un trabajo que ya está realizado no sirve de nada porque no puedes cambiarlo. Entonces en general estoy muy contenta y sí me esta trayendo muchísimas satisfacciones.

¿Cómo es tu trabajo en relación a los diversos medios en los que te encuentras ya sea televisión, teatro, cine? ¿Hay alguno por el que tengas mayor preferencia?
El cine definitivamente fue mi sueño desde que era chiquita. Es mi gran pasión y que quisiera hacer toda mi vida. Nunca descarto ni el teatro ni la televisión, tienen lados maravillosos también los dos, pero el cine tiene una magia incomparable.

Bueno te has involucrado anteriormente en lo que es guión, incluso dirección.
He hecho alguito de dirección, y fui una de los guionistas de Un día sin sexo y me encantó. Definitivamente lo mío es la actuación pero sí me interesa también involucrarme en otras cosas. Investigar hasta donde se puede llegar.

¿Te consideras cinéfila?
Soy cinéfila pero voy al cine menos de lo que quisiera (risas). Disfruto el cine desde que tengo uso de razón, para mí no había mejor cosa cuando era niña y adolescente que ir al cine, era una fiesta para mí ir al cine. Y apenas pude ir sola al cine, apenas tuve la edad suficiente para que me dieran permiso lo hice. Me iba sola y era todo un ritual.

¿Más que con la familia?
No necesariamente, disfruto ir sola tanto como acompañada, pero en ese momento no podía limitarme y no dejar de ver una película porque nadie me pudiera acompañar, entonces me iba sola. Y ahora me sigue encantando, es una magia increíble la que te da. Ver una película en general, a veces no puedes verla en el cine y la ves en televisión pero verla en el cine es incomparable, pero lamentablemente no voy tanto como quisiera por falta de tiempo. A veces no voy tanto como quisiera.

Y cuando comenzaste como actriz, ¿Cuál fue tu sensación al verte en la pantalla?
Es alucinante, hasta ahora no puedo creerlo, no me acostumbro. Con esta película es como la primera vez, igual me pongo nerviosa y digo ¡Wow! ¡Estoy en una pantalla gigante! Y soy de las que si sé que están pasando el trailer, voy y hablo con el de la puerta y digo “¡Por favor van a estar pasando el trailer, déjame entrar a verlo nada más!”, entro y se me paran los pelos de la emoción, me conmuevo de verme en esa pantalla enorme, ¡Es lo máximo!

Recuerdo que el primer trabajo que hiciste fue una telenovela bastante distinta que fue “Cuchillo y Malú” dirigida por Aldo Salvini
Sí, fue el primer trabajo que hice en televisión porque ya antes había hecho algo de teatro. Y me encantó, guardo el mejor recuerdo de esa novela. Aldo me parece un capo y lo admiro hasta ahora como cineasta. También conocí en esa novela a Marisol Palacios con quién he hecho dos obras de teatro y que es en cierta forma como mi maestra y con quien he tenido las experiencias de actuación más alucinantes.

Y de todos los cineastas con los que has trabajado ¿Cuál es tu preferido? ¿Con cuál es con el que más te ha gustado trabajar?
Sería injusto elegir a uno, todos tienen cosas buenas, rescatable y de todos he aprendido creo que no podría elegir a uno, no se creo que sería difícil. ¿Tal vez Lombardi por su experiencia?
Es que todos tienen un lado maravilloso. Claro Pancho tiene un montón de experiencia es una persona muy tranquila que te inspira y te da mucha seguridad. Pero por otro lado esta Frank Pérez-Garland con quien tengo una amistad enorme y una admiración mutua que es un placer porque tenemos mucha confianza como amigos, entonces podemos decirnos realmente todo lo que sentimos y formamos un equipo porque hay mucha confianza entre los dos. Y está Eduardo Mendoza que es un capo, y Ricardo Velásquez con quien hice Django: la otra cara, donde la pasé muy bien y me sentí tan cómoda y no sé… ¡Con todos! Todos tienen un lado bueno, no podría escoger a uno.

Entrevista a Melania Urbina¿Has recibido alguna propuesta del extranjero?
No, hasta ahora no. Bueno he hecho un capitulo de una serie en Colombia pero una propuesta mayor no, todavía no.

Tal vez a partir de lo de Biarritz
Quién sabe, prefiero no pensar mucho en eso ni esperar nada. Prefiero alegrarme cuando lleguen las propuestas a desesperarme de que no lleguen o entristecerme. En esas cosas prefiero no pensar, en el momento que lleguen, celebraré.

Y del poco el cine nacional que podemos ver ¿Qué te parece la campaña que está haciendo todo el grupo de cineastas para que se aplique de una vez por todas al cien por ciento la ley de cine?
Importantísimo, me parece maravillosa la iniciativa que han tenido un grupo muy pequeño y que ha sido apoyada totalmente. Somos un grupo grande y mientras más seamos más fuerza hacemos. Creo que ya no se pueden hacer los locos ahora, ¡Ya es con roche la cosa! Somos un montón, tienen que hacer algo, no estamos exigiendo nada nuevo ni descabellado lo único es que se cumpla una ley que no se ha estado cumpliendo. Eso es algo muy simple que no debería dudar nadie en hacer, en cumplirlo.

Muchas gracias Melania
Gracias a ustedes.


3 comentarios:

adrian solano porras dijo...

hola soy fanatico de al gran sangre

ericka dijo...

s2.elforo.de/peruanas/ xxx peru

Anónimo dijo...

LA GRAN SANGRE : LA PELÍCULA

COMENTARIO

Me gustó muchísimo “La Gran Sangre: La Película” [dirigida por Jorge Carmona, con guión de Aldo Miyashiro] . Es una película sofisticada, sumamente inteligente. Con seguridad absoluta, el filme nacional más importante producido por nuestra cinematografía en los últimos cinco años.

Las razones para ocupar tan extraordinario lugar:

1.- La importancia mundial de su tema: El combate al narcotráfico. Si hemos de creer a autores de todo color político, la importancia geoestratégica del control del flujo de las drogas ilegales es indiscutible. La sola elección de esta temática sitúa a “La Gran Sangre: La Película”, al nivel de filmes como “Miami Vice: La Película” (dirigida por Michael Mann), “La Conexión Francesa: Contra el imperio de la droga” (dirigida por William Friedkin) [ganadora del Oscar 1971 en las categorías mejor película, director, actor, guión adaptado, montaje y con postulación a mejor actor de reparto], “Arma Mortal” (dirigida por Richard Donner), “El Año del Dragón” [dirigida por Michael Cimino, guión de Oliver Stone] o “Caracortada” [versión dirigida por Brian De Palma, guión de Oliver Stone].

2.- Su actitud post-moderna: Como propuesta cinematográfica recicla el género de acción de la cultura de masas foránea contemporánea y la presenta evidentemente como reciclaje, es decir, plantea una autoconciencia del medio que abiertamente asume la representación como juego, como alejamiento de la vivencia directa y recreación de lo que fue o pudo haber sido. Y sitúa su discurso al nivel del consumidor poco especializado, del espectador que se maravilla de las imágenes cinematográficas por la inmediatez de su percepción, más allá de una valoración sostenida en una formación artística, supuestamente, básica.

Es decir, subvierte el esteticismo propio de las producciones estadounidenses con presupuestos de decenas de millones de dólares, en situación de dominio absoluto del mercado local, con la mayor tranquilidad y orgullo, con la conciencia tranquila. Y aún hace hincapié, con su lenguaje cinematográfico aparentemente errático y decididamente farsesco, de la conciencia de su propuesta postmoderna.

Tanto es así, que podemos observar a los semi-héroes de La Gran Sangre descender de un camión cargado con cajones conteniendo frutas, o disfrutar de la emoción una persecución automovilística mientras se realiza el consumo de alimentos en una carretilla en la vía pública. Esta actitud neo-realista, que se debate entre el documental, el estudio antropológico y las exigencias de una producción dirigida a generar ganancias, sólo la podemos encontrar en otro extraordinario cineasta peruano adelantado a su tiempo: Luis Llosa Urquidi.

Jorge Carmona, como Luis Llosa, también está destinado a conquistar Hollywood, y con la misma actitud postmoderna, a no ceder a los encantos de la industria estadounidense del cine. Recordemos “Misión En Los Andes” con su escena de velatorio de corte antropológico... ¿hay alguna diferencia con los toques sociológicos de La Gran Sangre: La Película? Evidentemente que coinciden ambas situaciones.

Ya tocará que los maestros del cine estadounidense imiten a las películas de Jorge Carmona, tal como hiciera el ganador del Oscar Martin Scorsese (2007) cuando plagió, como apasionado amante del buen cine, parte del reparto de “El Especialista” (1994) en su filme “Casino” (1995) para recrear momentos del filme dirigido por nuestro compatriota Luis Llosa.

¿Recuedan los lectores relación entre los personajes de “El Especialista” May Munro / Adrian Hastings [excelente Sharon Stone] y Ned Trent [sobresaliente James Woods]? Pues Martin Scorsese la reproduce a su manera, incluyendo a un tercero celoso (en este caso Robert De Niro [Sam ‘Ace’ Rothstein] en lugar de Silvester Stallone [Ray Quick]), en “Casino”, con Sharon Stone y James Woods como Ginger McKenna y Lester Diamond respectivamente.

[Note el atento lector cómo las consonantes sucesivas a la R(ay) y Q(uick) son S(am) y R(othstein)].

Además, Scorsese nos brinda dos indicios más. Ray Quick utiliza unos anteojos grandes al colocar un explosivo cuando está sentado en su mesa de trabajo. Al final de "Casino", Sam Rothstein tiene unos lentes muy grandes y lo vemos sentado frente a su mesa de trabajo, mientras hace cálculos. Martin Scorsese justifica los lentes de Rothstein indicando que son un broma personal relacionada con un ejecutivo del estudio que financia la película. Tenemos que desconfiar de un amante de lo visual como el director estadounidense.

Un último dato. “El Especialista” es reconocida por sus espectaculares explosiones, que incluyen a un conductor que sale despedido por el aire cuando una bomba explosiona bajo su asiento. ¿Cómo se inicia “Casino”? Comienza cuando Sam Rothstein sube a su auto, y al encenderlo ocurre una explosión. ¿Sale despedido por el aire? Sólo lo sabemos durante el transcurso de la película, pero los créditos iniciales lo muestran en silueta surcando el aire por la fuerza de la detonación. Evidentemente Scorsese estaba encandilado con “El Especialista”.

Aún Steven Spielberg tuvo que colgarse del talento de nuestro compatriota cuando recreó, en “La Guerra de los Mundos” bajo la forma de un tentáculo extraterrestre con un ojo, las fabulosas anacondas del filme “Anaconda”. Naturalmente, se puede argumentar que lo tomó de “El Secreto del Abismo” (dirigida por James Cameron), en que aparece un tentáculo de agua, pero por su espíritu, lo emparentamos con “Anaconda”. Como este texto es solamente un referente para que comprendamos la calidad de los cineastas nacionales y de las alturas que deparan a Jorge Carmona, tenemos que detenernos aquí.

Queda claro pues, que “La Gran Sangre: La Película” mantiene una actitud post-moderna con antecedentes claros entre los cineastas peruanos y cuyo caso paradigmático es Luis Llosa.

3.- La Forma del Filme: La genialidad de los autores de esta obra y de la calidad de su director, Jorge Carmona, quedan explícitos en la forma del filme.

3.A. Una de las escenas más aterradoras filmadas en el cine nacional en el último lustro, es la lucha cuerpo a cuerpo desarrollada por los personajes “Althea” (colosal Melania Urbina) y “Géminis” (terrorífica Carolina Pampillo).

Primero, porque se hace uso de un montaje muy original ausente antes y después. Se comprende la sabiduría de esta decisión por cuanto el impacto de la escena es mayor ante un ritmo pausado y porque una película que contuviera tanta tensión como aquella trifulca, sería insoportable para el espectador promedio y el producto final caería en el segmento del cine “gore”.

Segundo, aunque la riña está corografeada, la inmediatez y crudeza del desarrollo de la acción tiñe de repulsión la pantalla. Es uno de los momentos de la película, en que se percibe los abismos de odio en los que puede perderse el alma humana. Si Jorge Carmona decide dedicarse al cine de horror, revolucionará el producción mundial. Mientras “Mandril” (convincente Pietro Sibille) y “Santos” (sobrio Sergio Galliani) combaten como si estuvieran en un torneo deportivo, la lucha entre “Althea” y “Géminis” transmite lo desagradable y perturbador que son los sentimientos de mala entraña. Esto en parte, por el aura de pelea callejera que rodea la interacción.

Tercero, las actuaciones son de las más destacadas de la película. Mientras la expresividad de los personajes varones es de corte infantil, ligero, irresponsable y amiguero durante todo el metraje, aún en los momentos que podrían considerarse más dramáticos, en esta escena se percibe un odio y disgusto bastante real y sostenido entre “Althea” y “Géminis”. Como la temática central son unos celos manifestados en interacción física brutal, cada movimiento está cargado de intención y, por tanto, de significado. Mientras todo lo demás en la película está tratado como cliché, farsescamente, consecuencia del contacto de los actores con el mundo del desarrollo marcial de modo indirecto, lejano, a través de los medios comunicación, los celos pueden ser una vivencia femenina cotidiana, experimentada, sentida, recordada y reproducida. Es esta realidad del universo femenino la que se exhibe en la pantalla.

Adicionalmente, es reconocible el entrenamiento físico al que las actrices se han sometido, con una cierta combinación de dieta estricta que es inexistente en los personajes varones. Esta ausencia de partes fofas transmite una naturaleza reptiloide (por la apariencia) y torturada (tal vez por el hambre) y dinámica (gracias al ejercicio) única en toda la narración. Tal vez lo único que se les asemeje en intensidad dramática sea la presencia de las dos oficiales de la policía “Agente Cuarenta Y Ocho” y “Agente Veintitrés”, que aparecen intermitentemente. Con su delgadez, su rigidez expresiva y su vestimenta negra (cuando aparecen disparando, como siamesas danzando), recuerdan al escalofriante engendro de la película “Alien. El Octavo Pasajero” (dirigida por Ridley Scott).

3.B. Otra característica formal del filme destacada es el uso de unos muy bien elaborados dibujos animados. El momento de su inserción nos permite participar del carácter plástico de la acción de corte fantástico en la que los personajes realizan acciones cotidianamente entendidas como sobrehumanas o simplemente extraordinarias. Esta opción narrativa (aplicada por ejemplo por Oliver Stone en su “Asesinos Por Naturaleza”) (con historia original de Quentin Tarantino), nos revela más allá del entretenimiento, la características de la fuga psicológica producida por los momentos de tensión insoportables o el miedo irrefrenable al daño físico que ocurren ante la amenaza inminente. Este comentario, presente en el filme [de modo consciente o intuitivo], evidencia la comprensión del entretenimiento moderno como fuga psicológica [y también el entretenimiento del pasado]. Se resalta la imposibilidad de la historia, su improbabilidad y la necesidad de renovar la esperanza ante situaciones al parecer irresolubles. Propone aspirar a una solución superior, más allá del mundo inmediato. Plantea invocar los poderes de nuestra mente, de nuestro inconsciente, para revelar nuestro potencial creador oculto.

Esta sola solución formal eleva a “La Gran Sangre: La Película” al nivel de tratado filosófico práctico contemporáneo. Si se nos escapa el mensaje y creemos que es una carencia de producción, de financiamiento, de recursos técnicos, si abogamos por “El Hombre Araña” (1, 2 y 3) [dirigidas por Sam Raimi], probablemente tenemos algún interés particular. “El Hombre Araña” es deudora de “La Gran Sangre: La Película”. Un profesional de la crítica, un burócrata del pensamiento (actividad muy loable por cierto), podría pretender descalificar esta opción filosófica narrativa que muestra de modo concreto, lo que el crítico tendría que explicar en varios artículos. Luego de ver “La Gran Sangre: La Película”, es posible comprender cómo Peter Parker se convierte en “El Hombre Araña”, después de recibir alguna humillación particularmente dolorosa o cuando existe un peligro inminente pretendidamente insuperable. Es decir, “El Hombre Araña” es la personalidad manifestada durante la fuga psicológica de Peter Parker. El error formal narrativo del cine estadounidense en general (en su fase más industrial), es tratar los dos momentos, el de ensueño y el de realidad, exactamente de la misma manera. Sam Raimi desfallece antes de entender que todo lo que realiza la otra personalidad de Peter Parker sucede en la mente del joven sobrepasado por las circunstancias contemporáneas. Jorge Carmona lo comprende perfectamente. Y lo añade a su obra. Y nos lo trasmite. Y como público privilegiado, se lo agradecemos y vamos a ver la película más de una vez. Nosotros, en el Perú, aprendemos a diferenciar las cualidades particulares de lo real y de lo fantástico de modo consciente a través de esta obra de arte.

3.C. Entre otras características formales habría que resaltar la capacidad de síntesis visual magistralmente utilizada, que recurre al escenario inmediatamente significativo tal como el puerto, la selva, los techos, el interior del avión, que por su reconocimiento directo como elementos del género de acción connotan instantáneamente la aventura vivida por los personajes y nos facilitan el disfrute a los espectadores.

Una análisis más detenido sobre todas las bondades de “La Gran Sangre: La Película” exigiría un libro, por breve que fuera, antes que una reseña como la presente. Y también, que se ponga en venta el DVD del filme (con bastante información adicional por favor) [esencial en el DVD es el comentario del director, recuérdenlo).

Como conclusión, indico que una exégesis apropiada de este maravilloso producto audiovisual y fenómeno social que es “La Gran Sangre: La Película” es, naturalmente, una necesidad y habremos de disfrutarla cuando esté al alcance del público.

Jorge Luis Villacorta Santamato

Sobre el Autor: Jorge Villacorta Santamato es Licenciado en Comunicación Social y Candidato a Magíster. Sustentará una tesis en la Maestría de Comunicación Social de la U.N.M.S.M. en los próximos meses titulada: “Prestigio Profesional De Un Director De Cine En La Ciudad De Lima Según La Oferta De Colecciones De Libros Dedicadas A Cineastas”. Se le clasificó en la primera posición en la lista de orden de mérito al concluir sus estudios de pre-grado [1994-1998] y post-grado [2002-2003]. Su tesis de Licenciatura, “Cese De Producción De Una Telenovela Peruana Contemporánea por Rating Reducido. Caso Apocalipsis de Iguana Producciones S.A.”, fue sustentada el año 2000 y obtuvo el calificativo Sobresaliente Con Mención Excelente (19). Es co-autor del texto “Cultura De Los Valores Morales”.

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