jueves, noviembre 09, 2006

Segunda Temporada: La Gran Sangre contra las Diosas Malditas



El Banco de la Nación sufre un brutal asalto: las cámaras de vigilancia fueron tiroteadas, lo mismo que todo el personal de vigilancia y atención, y los inocentes usuarios que tuvieron la mala suerte de cobrar su pensión o sueldo aquel día. Además de la masacre, todo el dinero fue saqueado... por tres mujeres.

Mientras tanto, Dragón y sus amigos deciden aceptar al buen Johan como parte de La Gran Sangre, lo mismo que Raquel, y también Cobra. Les llega la noticia del nefasto atraco y eso sólo puede significar una cosa: comienza una nueva cruzada.

Ésta vez están mejor equipados: nuestros héroes cuentan con un cuartel a la medida de su necesidades, proporcionado por Cobra, (que Johan se encarga de decorar con graffitis) y un sofisticado equipo electrónico (teléfonos móviles, micrófonos y una laptop), así como las habilidades del nuevo miembro, Johan. Pero lo que no cuentan es la facilidad que tienen su enemigas por ser de la alta sociedad limeña, un mundo desconocido para La Gran Sangre

.Otro golpe: el nuevo local de la Biblioteca Nacional del Perú es asaltado, siendo robados manuscritos valiosos. La Gran Sangre descubre pronto que sus adversarias no son cosa de juego, porque siempre parecen llevar la delantera.

Esto se evidencia con mayor fuerza al descubrirse en la escena de un crimen posterior, estrellas metálicas de ninja. Hay pocos lugares donde conseguirlas: así, siguen la pista y capturan a un cómplice, el cual va revelando pistas importantes. Primero, los alias de sus enemigas: Diana, Venus y Medusa. Es hora de un plan. Raquel usa de nuevo sus dotes histriónicas y asume la identidad de una coleccionista italiana, para acercarse a otro adinerado coleccionista, que La Gran Sangre supone la próxima víctima; de hecho las Diosas Malditas empiezan a ajustar cuentas con coleccionistas y contrabandistas que ya no les convienen. En eso, ellas terminan descubriendo a su adversarios; para entonces, han reclutado a dos secuaces más: Ceres (sobrina de Diana)y Gaia (su amiga), dos adolescentes ávidas de adrenalina, que son absorbidas por la mentalidad de Diana.

Nuevamente La Gran Sangre sufre reveses: Raquel es capturada y sometida a torturas, con la ayuda de la Seca, a quien las Diosas han contactado han contactado en prisión. Hay inquietantes alusiones a Verdes y también al Conde. Mientras tanto siguen con sus asesinatos y saqueos; a la par, Diana logra engatusar a Dragón, quien no la reconoce como la autora de los crímenes.

El secuestro de Raquel pone de manifiesto quienes son las Diosas y cuales son sus intenciones. Logran rescatarla; una vez a salvo, Dragón y Raquel finalmente reconocen la atracción que ambos sentían mutuamente. Y así, deciden vengarse; Gaia y Ceres son capturadas y encerradas en el cuartel de La Gran Sangre. Intentan escapar, pero sólo Ceres lo consigue, pues Gaia cae muerta.

Poco antes, Tony había sido herido por Ceres, cuando mediatizaba la lucha de La Gran Sangre, y es internado en un hospital; allí recibe la visita de su hermano gay, lo que vincula a Tony y la serie con la otra producción de Capitán Pérez, "Lobos de Mar". Finge estar muerto, lo cual es ventajoso y pasa a formar parte de un elaborado plan para capturar a las Diosas Malditas, pues ellas se lo creen.

La derrota infligida las determina vengar la muerte de Gaia. Pero también se sienten tentadas con el embarque de la joyas del Señor de Sipán, un suculento botín que anhelan saquear a toda costa. Deciden asestar un doble golpe, pues tras asaltar el camión, pasan por el cementerio donde van a "enterrar" a Tony. Caen en la trampa, pues Cobra y Johan les cortan la retirada haciéndose con el camión de transporte, que incautamente ellas habían llevado como único vehículo.

Entonces se desata una formidable pelea cuerpo a cuerpo: Dragón contra Diana, Mandril contra Venus y Tony contra Medusa. Tras someterlas convenientemente, hace acto de presencia el maestro de Dragón. Todo parece volver a la normalidad. Las reliquias saqueadas son confiscadas y devueltas, y ellas, sumariamente arrestadas. La Gran Sangre se apresta ser condecorada, por su valerosa acción; finalmente se revela el nombre de las tres ladronas: Lucrecia Monsebur (Diana), Grecia Echeverri (Medusa), Berenice di Paolo (Venus). Pero en eso, Medusa logra soltarse del policía que la sujeta por detrás para conducirla a prisión, se hace con una pistola y dispara... la bala describe una nefasta trayectoria, matando a Mandril.

Con tan inesperado y trágico suceso, termina la segunda temporada. Un triunfo por demás pírrico.


Primera Temporada

Tercera Temporada

1 comentario:

elamigo66 dijo...

jaja esta muy bueno la pagina chvr